que paises de la union europea no utilizan el euro

Descubre los países de la Unión Europea que no utilizan el euro

Fue sorprendentemente sencillo acostumbrarse a no tener que cambiar moneda al viajar por Europa. Sin embargo, es importante tener precaución, ya que siete países de la Unión Europea todavía no han adoptado el euro. Aunque la gran mayoría de estados miembros tienen la obligación de adoptar la moneda común, solo 20 de los 27 países forman parte de la "zona euro". Si tienes planes de viajar próximamente por Europa y, en medio del entusiasmo, se te ha pasado por alto el hecho de que no todas las naciones de la Unión utilizan la misma moneda que llevas en tu billetera, es recomendable que revises estas naciones. Aún tienes tiempo para realizar el cambio de divisa antes del viaje.

Historiaeditar

El Tratado de la Unión Europea, en vigor desde 1993, establece la creación de una Unión Económica y Monetaria con una moneda única. Solo aquellos países que cumplieran con ciertas condiciones podrían formar parte, y su introducción sería progresiva. Aunque inicialmente se había programado una fecha, esta se fue posponiendo hasta que finalmente, el 15 de diciembre de 1995 en Madrid, los países miembros de la UE acordaron la creación de una moneda común europea, el euro, que se pondría en circulación en enero de 2002.

El primer paso oficial en la implementación de la nueva moneda tuvo lugar el 1 de enero de 1999, cuando las monedas de los once países de la Unión que se unieron a esta iniciativa dejaron de existir como sistemas independientes. Estos países conformaron la denominada zona euro: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal. Además, varios países externos a la UE, como Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino, también adoptaron el euro a través de acuerdos con países miembros de la UE (Francia en el caso de Mónaco, y Dinamarca y Suecia no se acogieron a la moneda única).

Dinamarca rechazó el euro en un referéndum celebrado el 28 de septiembre de 2000, en el que participó el 86% de la población y el 53,1% expresó su rechazo a su adopción. Mientras tanto, el referéndum sueco del 14 de septiembre de 2003, pocos días después del asesinato de la ministra Anna Lindh, quien impulsaba la adopción del euro, resultó en un poco más del 56% de los votantes en contra. Sin embargo, la cuestión no se ha cerrado del todo y podría repetirse otro referéndum al menos cinco años después.

Monto adecuado de gratificación en restaurantes según ubicación geográfica

Este año se conmemoran dos décadas desde el comienzo de este proyecto. Ese momento marcó la creación de la Eurozona, formada en un principio por Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal. Con el transcurso del tiempo, se unieron más países hasta alcanzar 19 de los 27 miembros de la UE. Aún así, no todos los países de la UE optaron por unirse a esta iniciativa.

La formación de la Eurozona supuso un hito histórico en la integración económica europea. Tras la adopción del euro como moneda común en 1999, los países integrantes establecieron una unión monetaria sólida y una política económica común, en busca de una mayor estabilidad y prosperidad.

A pesar de que la mayoría de los países de la UE se han sumado a la Eurozona, algunos han optado por no participar, como el Reino Unido, Suecia y Dinamarca. Esto se debe a diversas razones, como la preservación de su propia moneda y política monetaria, o la reticencia a asumir compromisos económicos y fiscales con otros países.

A lo largo de estos 20 años, la Eurozona ha enfrentado diversos desafíos y crisis, pero ha logrado mantenerse unida y fortalecerse en la búsqueda de una mayor convergencia económica y la promoción del crecimiento y el empleo en la región.

Y aunque no todos los países de la UE formen parte de ella, su importancia y relevancia en el panorama económico europeo y mundial sigue siendo innegable.

Exparticipantes de la Unión Europeaeditar

El Reino Unido, al igual que Dinamarca, también contaba con una cláusula que le permitía no adoptar el euro. Los partidarios del Brexit creían que una moneda única era solo un paso hacia la formación de un estado europeo unificado, y que privar al Reino Unido de su capacidad para fijar sus propias tasas de interés tendría graves consecuencias en su economía.

Por otro lado, algunos argumentaban que al representar el 60% de sus exportaciones en Europa, una moneda común habría mitigado los riesgos causados por las fluctuaciones del tipo de cambio. Gordon Brown, entonces ministro de Hacienda del Gobierno británico, defendía...

Gordon Brown, entonces ministro de Hacienda del Gobierno británico, defendía la idea de que el Reino Unido se adhiriera al euro, señalando que una moneda única facilitaría las transacciones comerciales y promovería la estabilidad económica.

Sin embargo, los euroescépticos estaban convencidos de que unirse al euro equivaldría a renunciar a la soberanía monetaria y dejar en manos de la Unión Europea la toma de decisiones económicas. Además, temían que el euro fuera un primer paso hacia una mayor integración política europea.

Para los euroescépticos, unirse al euro significaría ceder el control sobre la política monetaria y dejar en manos de la Unión Europea las decisiones económicas clave, lo que consideraban un primer paso hacia una mayor integración política europea.

A pesar de las diferentes opiniones, finalmente el Reino Unido decidió mantener su moneda, la libra esterlina, y quedarse al margen de la zona euro. Desde entonces, ha surgido un debate constante sobre los pros y contras de esta decisión, especialmente ante la incertidumbre y los cambios que ha traído consigo el Brexit.

A pesar de las distintas posturas, el Reino Unido optó por mantener su moneda, la libra esterlina, y no unirse a la zona euro. Esta decisión ha sido constantemente debatida, especialmente tras el Brexit y sus consecuencias.

La exclusión del euro en países no pertenecientes a la eurozona

Equivalencia en pagos internacionales: euro y dólar
El euro y el dólar tienen casi la misma prevalencia en los pagos internacionales, siendo el euro la segunda divisa más utilizada para empréstitos, préstamos y reservas de bancos centrales. Además de su uso en la zona del euro, el euro también se utiliza como moneda oficial o de facto, y como "moneda ancla" en varias regiones geográficamente fuera de la Unión Europea.

Concretamente, el euro es la moneda de algunos países que no pertenecen a la UE, consolidando su estatus como moneda internacional de gran alcance. Aunque creado como moneda única de la UE, su influencia se ha extendido a otras regiones, demostrando su valor en el ámbito internacional.

Utilizacióneditar

Los 20 países de la Unión Europea que han adoptado el euro son: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal. A este conjunto se le conoce como eurozona o zona del euro.

Cabe mencionar que algunos territorios de ultramar franceses también pertenecen a la Unión Europea y utilizan el euro como moneda. Estos son: Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica, Mayotte y Reunión, así como la colectividad de ultramar de San Martín.

Por otro lado, hay territorios como San Bartolomé y San Pedro y Miquelón, así como las Tierras Australes y Antárticas Francesas y la Isla Clipperton (estas dos últimas deshabitadas), que no forman parte de la Unión Europea pero utilizan el euro como su moneda.

Los microestados europeos de Andorra, Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino también utilizan el euro como moneda, pero a través de acuerdos firmados con miembros de la Unión Europea. Estos acuerdos fueron renegociados y entraron en vigor en distintas fechas, siendo la más reciente el 1 de agosto de 2012 con San Marino.

Artículos relacionados