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Lupus en perros Todo lo que necesitas saber sobre sus causas síntomas y tratamiento

Existen dos formas de manifestación del lupus en caninos: una afecta únicamente la piel y la otra compromete al organismo en su totalidad. Dependiendo de la variante presentada, se determinará el diagnóstico, tratamiento y el pronóstico de la enfermedad.

Detectando el Lupus eritematoso sistémico Un método de diagnóstico

Diagnóstico de LES mediante historia clínica, examen físico y pruebas de laboratorio

El diagnóstico de lupus eritematoso sistémico (LES) se lleva a cabo a través de diferentes métodos, como la evaluación de la historia clínica y un minucioso examen físico, así como pruebas de laboratorio que incluyen la medición de anticuerpos antinucleares (ANA).



Síntomas asociados a diferentes órganos afectados en LES

Los signos y síntomas de LES están relacionados con los distintos órganos afectados en esta enfermedad. En un primer momento, suelen ser alteraciones musculoesqueléticas, como alteraciones en la marcha, cojeras intermitentes y dolor muscular, que pueden ser consecuencia de una polimiositis y/o poliartritis (representando un 75% de los casos).



Poliartritis asociada a LES, una artritis no erosiva e inmunomediada

En caso de poliartritis asociada a LES, se trata de una tipo de artritis no destructiva e inmunomediada, lo que significa que se produce por un exceso de respuesta del sistema inmunológico y no por daño directo en las articulaciones. El LES es una causa poco común de poliartritis supurativa, que puede ser más propensa a causar daños en las articulaciones. (Para obtener más información sobre la anatomía articular, haz clic aquí.)

Señales para detectar si mi can está sufriendo lupus

El diagnóstico del lupus canino sistémico (LES) requiere de un veterinario experimentado y bien informado, capaz de evaluar con detalle la historia clínica y la sintomatología del animal. Además, es fundamental realizar las pruebas adecuadas para identificar el problema de manera precisa.

Existen distintas pruebas que pueden ser utilizadas, entre ellas una específica que busca la detección de anticuerpos antinucleares (ANA). Combinando los resultados de la prueba con los signos presentes en el animal, es posible alcanzar un diagnóstico certero.

Un animal con un resultado positivo en la prueba de anticuerpos ANA y al menos dos signos mayores (como poliartritis, glomerulonefritis, lesiones cutáneas o anemia) o un signo mayor y dos signos menores (como pericarditis, pleuritis o fiebre) es considerado un caso claro de LES. Sin embargo, si solo se presenta un signo mayor o dos signos menores, el diagnóstico es sólo probable, incluso con un resultado positivo en la prueba de ANA.

Tratamiento efectivo para el lupus en caninos

Tratamiento para enfermedades autoinmunes

En los casos de enfermedades autoinmunes, el enfoque del tratamiento se enfoca en controlar la reacción inmunitaria defectuosa mediante el uso de fármacos inmunomoduladores o inmunosupresores. En primer lugar, se suele optar por el uso de corticoides, los cuales se administran durante un periodo mínimo de dos semanas para evaluar su efectividad.

Si los corticoides no dan los resultados esperados, se pueden emplear medicamentos más potentes con efecto inmunosupresor, como algunos quimioterápicos. Sin embargo, es importante llevar un control estricto del animal para prevenir posibles infecciones secundarias.

El pronóstico de la enfermedad dependerá del cuadro que presente el animal. En casos en los que la enfermedad solo haya causado lesiones en la piel, el tratamiento suele llevar a una recuperación completa. Sin embargo, si ha provocado una poliartritis, la mejoría puede variar según la gravedad de las lesiones, ya que incluso después de que la inflamación desaparezca, las articulaciones pueden quedar dañadas de manera crónica.

Qué es el lupus

El lupus es una enfermedad autoinmune que provoca que el organismo ataque a sus propias células y tejidos. Esto se debe a la presencia de complejos inmunes, que se depositan en la piel o en distintos órganos.

Existen diferentes factores que pueden predisponer a una persona a sufrir lupus, como la exposición a rayos ultravioletas, vacunas que contienen virus vivos modificados, o incluso la genética. Sin embargo, no es cierto que el lupus sea un tipo de cáncer, como algunas personas creen.

En el caso de los perros, también pueden padecer lupus, y se pueden identificar dos tipos: el lupus eritematoso sistémico y el lupus eritematoso discoide. El primero es una enfermedad autoinmune que afecta a múltiples órganos, mientras que el lupus eritematoso discoide es una forma más leve y limitada que solo afecta a la piel.

En la forma sistémica del lupus, los síntomas pueden variar dependiendo de qué órganos estén afectados, siendo los más comunes la piel, los riñones, el corazón y las articulaciones. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor articular, fiebre intermitente, problemas renales y anemia. En casos donde la boca está afectada, también puede aparecer estomatitis.

Detección de lupus canino

Diferentes formas de diagnóstico del lupus en perros


Cuando observamos que nuestro fiel compañero canino presenta síntomas similares al lupus, puede ser complicado asimilar esta posibilidad. La naturaleza diversa de sus manifestaciones dificulta un diagnóstico directo, por lo que suele ser necesario descartar otras causas mediante pruebas médicas.



El veterinario se centrará en la historia clínica y los síntomas del perro para determinar si realmente se trata de lupus. Para ello, se requerirá una serie de análisis, incluidos la sangre y la orina, y posiblemente una biopsia y una prueba de anticuerpos para confirmar el diagnóstico con certeza.



Sin embargo, en el caso del lupus eritematoso discoide, el proceso de identificación suele ser más sencillo. Si el perro no presenta otros síntomas, el aspecto y la ubicación de las lesiones suelen ser suficientes para diagnosticar esta forma de lupus. En cualquier caso, es importante acudir al veterinario ante cualquier sospecha de lupus en nuestro querido amigo peludo para garantizar un tratamiento adecuado y oportuno.

Se puede transmitir el lupus de perro a perro

Análisis del lupus en perros

Al observar las particularidades del lupus en caninos, podemos notar que no se trata de una enfermedad transmisible. En cambio, se origina a partir de una disfunción en el sistema inmunológico del perro, el cual ataca a sus propias células. Este defecto no es contagioso, no puede ser transmitido de un animal a otro, ya que es un caso aislado. Por consiguiente, no es requerido establecer medidas de control en ese ámbito.

Duración de vida de un canino afectado por lupus

El lupus en perros, como se puede observar, puede ser tratado, sin embargo, en el caso del lupus sistémico, el pronóstico es reservado debido a los daños que pueda causar en diversos órganos del animal. En particular, es de gran preocupación cuando afecta a los riñones. Por otro lado, el lupus sistémico discoide es usualmente tratable con éxito. No obstante, es importante tener en cuenta los efectos del tratamiento, ya que al suprimir el sistema inmunitario para prevenir ataques al cuerpo, también aumenta la vulnerabilidad del perro a otras enfermedades, especialmente de origen bacteriano, que pueden complicar la condición. Por ello, es vital consultar con un especialista veterinario.

Es importante recalcar que este artículo es exclusivamente informativo. En ExpertoAnimal.com no contamos con la facultad para prescribir tratamientos veterinarios o realizar diagnósticos. Si se detecta cualquier tipo de problema o malestar en tu mascota, te recomendamos que consultes con un veterinario de confianza.

Si deseas ampliar tu conocimiento sobre el tema, te invitamos a visitar nuestra sección de Otros problemas de salud, donde encontrarás más artículos relacionados con el lupus en perros. ¡Cuida la salud de tu mascota!

Abordaje del Lupus eritematoso generalizado

Uso de [prednisona/olona] en dosis para suprimir la inmunidad. Si los síntomas no mejoran en un plazo de 10 días, se recomienda incluir [azatioprina] y cloranbucil en gatos. Una vez que los síntomas desaparezcan, se debe reducir la dosis al mínimo posible. En caso de ausencia de trombocitopenia, se puede administrar AAS (10-20 mg/kg c8 h en perros y 10-40 mg/kg c72 h en gatos) como tratamiento sintomático.

El pronóstico suele ser reservado, especialmente en casos donde se presentan glomerulonefritis y/o insuficiencia renal al momento del diagnóstico. Para obtener más información sobre la nutrición en casos de insuficiencia renal, puedes hacer clic aquí. Las principales complicaciones son las infecciones bacterianas que pueden surgir debido al uso prolongado de tratamientos inmunosupresores.

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