como funciona la energia termoelectrica

Funcionamiento de la energía termoeléctrica ventajas desventajas y características

Las centrales de termoelectricidad tradicionales emplean los recursos de combustibles de origen natural, como el carbón, el gas natural y los derivados del petróleo, para producir energía. Al ser quemados en una caldera, estos combustibles generan una gran cantidad de calor, el cual es utilizado para convertir el agua en vapor a través de tuberías especializadas. Este vapor de agua es el encargado de activar las aspas de la turbina de vapor, transformando así la energía térmica en energía mecánica, la cual, a su vez, se convierte en energía eléctrica por medio del alternador. Para asegurar la refrigeración necesaria, las centrales térmicas suelen ser instaladas cerca de mares o ríos, de modo que puedan obtener el agua requerida. Además, estas centrales tienen la capacidad de operar utilizando distintos tipos de combustibles, tales como carbón, aceite pesado y gas natural. En general, el aceite pesado es transportado a través de conductos hasta su almacenamiento en depósitos ubicados en la misma central, mientras que el gas natural es suministrado mediante una red de tuberías conectada al sistema de suministro de gas.

Beneficios de la producción de energía termoeléctrica

La energía termoeléctrica es una alternativa para aquellos países que desean producir su propia electricidad, pero carecen de acceso a otras fuentes o combustibles. Esto les permite ser independientes en el suministro de electricidad, sin depender de regiones vecinas o de otros países.

Gracias a esta forma de generación de energía, los gobiernos tienen la libertad de legislar y tomar decisiones en cuanto a la gestión de la electricidad, lo que facilita el desarrollo de pueblos, ciudades y comunidades. Esto es especialmente beneficioso para la economía y el progreso de cualquier nación.

Otra gran ventaja de las centrales termoeléctricas es su capacidad de ser construidas en el lugar donde se consume la electricidad. Esto se traduce en un ahorro considerable en la construcción de torres y líneas de transmisión, lo que contribuye al desarrollo económico de la región.

Los inconvenientes de la generación de electricidad mediante calor

Como todas las fuentes de energía, la termoeléctrica tiene ciertos inconvenientes que afectan a las personas y seres vivos que habitan cerca de las centrales. Aunque en un principio puede suponer un ahorro en la construcción y suministro de electricidad en la región de producción, a la larga se enfrenta a mayores costes en comparación con las centrales hidroeléctricas.

Además, la fluctuación constante de los precios de los combustibles en el mercado puede generar un aumento en los precios de la energía, impactando directamente en los consumidores.

Las centrales termoeléctricas son una fuente de energía que, al igual que otras alternativas, no está exenta de efectos negativos en el entorno y en el bolsillo de las personas. Aunque su construcción y funcionamiento pueden inicialmente suponer un ahorro, a largo plazo pueden resultar más costosas en comparación con otras fuentes de energía.

Además, la volatilidad de los precios de los combustibles en el mercado puede afectar directamente a los consumidores, generando un aumento en los costes de energía que debe ser asumido por ellos. Esta situación puede ser especialmente problemática para aquellos que viven cerca de las centrales termoeléctricas, ya que pueden sufrir no solo las consecuencias ambientales, sino también económicas.

Principales componentes

Composición de las centrales térmicas convencionales:

Las centrales térmicas convencionales cuentan con una serie de componentes que permiten la conversión de combustibles fósiles en energía eléctrica. Entre ellos destacan:


Caldera: es el espacio encargado de convertir el agua en vapor mediante la combustión de los combustibles fósiles. En este proceso, la energía química se transforma en energía térmica.

Serpentines: se trata de cañerías por las que circula el agua que se convierte en vapor. En esta etapa, se produce el intercambio de calor entre los gases de la combustión y el agua.

Operación de una planta termoeléctrica típica

En las centrales térmicas convencionales, se lleva a cabo un proceso en el que se utiliza combustible para generar energía. Este combustible se quema en una caldera, proporcionando una gran cantidad de energía térmica.

Una vez que el agua es calentada por la combustión, se convierte en vapor a una presión muy alta. Este vapor es entonces enviado a una turbina, donde se transforma en energía mecánica al hacerla girar. Posteriormente, esta energía mecánica es convertida en energía eléctrica por el alternador.

La electricidad generada pasa por un transformador, que aumenta su tensión para poder ser transportada con mayor eficacia y reducir posibles pérdidas por Efecto Joule.

Finalmente, el vapor utilizado en la turbina se envía a un condensador, donde es convertido nuevamente en agua y devuelto a la caldera para continuar el proceso.

Si bien el proceso en sí es similar, existen algunas diferencias en el tratamiento y diseño del combustible, dependiendo del tipo de central térmica utilizada. Por ejemplo, en las centrales de carbón, el combustible debe ser triturado antes de ser utilizado, mientras que en las de fueloil, es calentado antes de su uso. En el caso del gas natural, el combustible llega directamente a través de gaseoductos y no requiere de almacenamiento previo.

En las centrales mixtas, se aplican los diferentes tratamientos correspondientes a cada tipo de combustible utilizado para generar energía.

Impactos medioambientales

Las consecuencias ambientales de las centrales térmicas convencionales se pueden dividir en dos aspectos principales: las emisiones de residuos a la atmósfera y la transferencia de calor.



En primer lugar, la quema de combustibles fósiles en estas centrales produce partículas que son liberadas al aire, lo que puede tener un impacto negativo en el entorno del planeta. Para contrarrestar este efecto, se utilizan chimeneas de gran altura que dispersan estas partículas y filtros de partículas encargados de retener una gran parte de ellas y evitar su liberación al exterior.



Por otra parte, la transferencia de calor en las centrales térmicas de ciclo abierto puede provocar un calentamiento de ríos y mares. Para minimizar este impacto, se emplean sistemas de refrigeración que disminuyen la temperatura del agua antes de ser devuelta al medio ambiente en un nivel adecuado.



Afortunadamente, estas medidas ayudan a reducir el impacto ambiental de las centrales térmicas convencionales en la atmósfera y en los cuerpos de agua cercanos a ellas. Sin embargo, es importante seguir buscando alternativas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente en la producción de energía.

El proceso de producción de electricidad termoeléctrica En qué consiste

La energía termoeléctrica aprovecha el calor para generar electricidad, tal como su nombre indica. Este proceso se lleva a cabo en centrales, donde se utilizan diversas fuentes de energía termoeléctrica: líquidos gaseosos, agua, carbón, petróleo, gas natural y biomasa.

El mecanismo de funcionamiento consiste en calentar un líquido, generalmente agua, para aumentar su temperatura hasta que se evapore, poniendo en marcha la central.

Las turbinas en movimiento están conectadas a los generadores, encargados de producir la electricidad. Gracias a su sencillez, esta forma de generación de energía ha sido ampliamente utilizada a lo largo de la historia y en la actualidad representa aproximadamente el 80% del consumo energético a nivel mundial.

La termoelectricidad es una fuente energética sostenible

La energía termoeléctrica puede utilizar fuentes renovables para aumentar la temperatura del agua y conseguir el vapor que genera la electricidad. Dentro de las energías termoeléctricas renovables destacan dos tipos.

Una de ellas es la energía geotérmica, que aprovecha el calor del interior de la tierra como fuente natural. De esta manera, se calienta el agua y se genera el vapor para producir la electricidad.

Por otro lado, la energía termosolar hace uso del calor del sol para producir vapor. Esta es su principal diferencia con otras energías térmicas tradicionales, ya que el combustible es el sol, convirtiéndose en una energía renovable.

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