ciclo de muda de los crustaceos

Ciclo de muda en crustáceos explicación y características

Los crustáceos conforman un amplio subfilo de artrópodos invertebrados que cuenta con más de 67.000 especies registradas (Brusca and Brusca, 2003). Con su éxito evolutivo, logran un gran alcance en cuanto a su número de especies y a la variedad de entornos en los que colonizan en el medio marino. Además, se pueden encontrar también en ambientes terrestres, como es el caso del infraorden Onoscidea, que incluye a las cochinillas de la humedad (Orsen Isopoda).

La armadura externa de los crustáceos

Los animales contienen un exoesqueleto protegido por una estructura calcárea. Esta capa externa les provee de una protección fuerte y rígida contra posibles depredadores. Sin embargo, a medida que estos individuos crecen, el exoesqueleto no puede expandirse, limitando así su tamaño. Es importante mencionar que este exoesqueleto no es un bloque estático, sino un conjunto de placas articuladas que les permiten moverse con flexibilidad.

Cómo crecen los crustáceos

El delicado trance de los crustáceos para poder crecer implica deshacerse de su antiguo exoesqueleto y formar uno nuevo. Este proceso, llamado ecdisis, conlleva un gran gasto energético, por lo que solo se lleva a cabo cuando el animal está bien alimentado y preparado para dar un gran salto en su crecimiento. Sin embargo, la Revista de Biología Marina y Oceanografía ha demostrado que otros factores externos e internos también influyen en el momento de la muda, como las fases lunares.

Además, la frecuencia de estas mudas es más alta en individuos jóvenes y más baja en adultos que ya han alcanzado su tamaño máximo. A diferencia de otros animales, cuyo crecimiento es constante, la muda crea una interrupción en el desarrollo de los crustáceos.

La Metamorfosis de los Crustáceos Etapas de su Cambio de Piel

Antes de la fase 0, también conocida como "post muda", se llevan a cabo cuatro etapas en el proceso de muda en crustáceos. Durante esta fase, se puede observar una sutura suave en las líneas de escisión, donde el crustáceo rompe su antiguo exoesqueleto. Este caparazón todavía blando se irá endureciendo gradualmente, lo que puede tardar unos días en completarse.

En el momento de la muda, el crustáceo logra romper su viejo caparazón por dos principales razones. La primera es que la sutura escidial de la muda anterior se ha vuelto más débil al descalcificarse. Para poder fragmentarlo, el crustáceo infla y estira su cuerpo con movimientos espasmódicos. También es común que ingieran grandes cantidades de agua, lo que les ayuda a aumentar la presión dentro del exoesqueleto y facilitar su fragmentación.

Una vez que han abandonado su antiguo exoesqueleto, vuelven a la fase 0. En este momento, su cuerpo todavía está blando y se estira al máximo para crecer y desarrollarse de acuerdo a sus necesidades. Esta es una etapa muy vulnerable para los crustáceos, por lo que suelen pasarla escondidos en grietas durante los días necesarios hasta que su nuevo exoesqueleto se haya endurecido por completo.

Factores que desencadenan la muda en crustáceos conoce su origen

La muda en los crustáceos es un proceso natural y fundamental para su desarrollo y supervivencia. Pero, ¿qué desencadena este fenómeno en estos animales?

El factor principal que provoca la muda en los crustáceos es su crecimiento. Conforme van creciendo, el tamaño y la rigidez de su caparazón se vuelven limitantes, por lo que necesitan desprenderse de él y construir uno nuevo y más grande.

Además, existen otros factores que pueden influir en el proceso de muda de los crustáceos. Estudios recientes apuntan a que la temperatura y la calidad del agua pueden afectar la frecuencia y el éxito de la muda. La falta de alimento también puede retrasar o interrumpir este proceso.

Exoesqueleto de los crustáceos

La armadura de los invertebrados cumple una función de protección contra depredadores y parásitos. Sin embargo, presenta una limitación: no crece al mismo ritmo que el animal. Por esta razón, los crustáceos deben recurrir al proceso de muda, también llamado ecdisis, para poder seguir creciendo.

Evolución y maduración de los crustáceos

El fenómeno del crecimiento se observa como un incremento en la longitud, volumen o peso de los individuos. En aquellos organismos que carecen de exoesqueleto, este aumento es constante, aunque comúnmente se detiene al alcanzar la edad adulta. Sin embargo, en los crustáceos, cuyo tejido externo es inextensible, el crecimiento parece intermitente.

Como regla general, el ciclo de muda de los crustáceos ocurre con una mayor frecuencia en ejemplares jóvenes, mientras que en los adultos disminuye o incluso cesa por completo. Investigaciones indican que la regulación de este complejo proceso se lleva a cabo mediante un sistema hormonal.

Se han identificado al menos dos hormonas que desempeñan un papel importante en el ciclo de muda de los crustáceos: la hormona de la muda, también conocida como ecdisona, y la hormona inhibidora de la muda, denominada MIH (Hormona Inhibidora de la Muda).

Transformación de los crustáceos a través de la muda

El ciclo de muda es esencial para la vida de los crustáceos ya que regula importantes procesos como la alimentación, reproducción y movilización de reservas. Este ciclo se repite de forma cíclica y puede tener otras funciones además de aumentar el tamaño corporal. En ciertas especies, también está relacionado con la reproducción ya que se desarrollan estructuras especiales para la cópula y modificaciones en la coloración del exoesqueleto.

Podemos dividir el ciclo de muda en cuatro fases y un total de cinco estadios. Veamos un resumen de estas etapas:

Durante la primera fase, la hormona de la muda alcanza una mínima concentración. Además, se produce una gran absorción de agua a través del intestino y las branquias, lo que aumenta el tamaño corporal del crustáceo.

Descubre cómo se produce la muda en los crustáceos una mirada al fascinante proceso

Finalmente, en la fase de post-muda, el crustáceo absorbe más agua y sales y se expande para adaptarse a su nuevo exoesqueleto. También secreta una capa externa protectora sobre su exoesqueleto para endurecerlo y protegerlo de lesiones.

El proceso de ecdisis en los crustáceos es fundamental para su desarrollo y renovación del exoesqueleto. Este proceso se divide en tres fases clave: pre-muda, muda y post-muda, las cuales se explican a continuación.

En la fase de pre-muda, los crustáceos comienzan a absorber calcio de su exoesqueleto y a acumular agua y sales en su cuerpo. Esto aumenta la presión en su cuerpo y causa una separación entre la epidermis y el exoesqueleto.

Durante la fase de muda, el crustáceo secreta una nueva capa de exoesqueleto debajo de la capa antigua. Luego, se contraen los músculos para romper la capa antigua en una línea de debilidad preexistente llamada línea de muda. De esta forma, el crustáceo se libera de su exoesqueleto antiguo a través de esta línea y emerge con su nuevo exoesqueleto.

Finalmente, en la fase de post-muda, el crustáceo absorbe más agua y sales y se expande para adaptarse a su nuevo exoesqueleto. También secreta una capa externa protectora para endurecer y proteger su exoesqueleto de posibles lesiones. Este proceso es esencial para el crecimiento y supervivencia de los crustáceos a lo largo de su vida.

Descubre las fases de la muda en el reino animal

El proceso de muda en los crustáceos es un fenómeno natural crucial para su crecimiento y supervivencia. A través de esta transformación, los animales cambian su piel, pelo o plumas para adaptarse a su entorno y renovar su caparazón, su principal defensa contra depredadores y enfermedades.

Durante esta etapa, el crustáceo incorpora calcio y otros minerales en su cuerpo para formar una nueva capa de caparazón. Además, empieza a producir una hormona llamada ecdisona, la cual juega un papel fundamental en el desencadenamiento de la muda.

Una vez que el crustáceo ha preparado su cuerpo, comienza a deshacerse de su caparazón antiguo por medio de la absorción de agua y la liberación de enzimas. Este proceso, que puede durar desde unos pocos días hasta varias semanas, es esencial para permitir el crecimiento y la adaptación del animal a su medio ambiente de manera eficiente.

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